Motor diesel

Motor diesel

motor diesel segunda mano

El motor diesel es un motor térmico de combustión interna donde su encendido se consigue gracias a las altas temperaturas que se producen con la compresión del aire que hay en el interior del cilindro.

Funciona mediante la ignición de la mezcla de aire y carburante, pero sin chispa. El combustible diesel se inyecta a mucha presión en la parte superior de la cámara de compresión, de forma que se atomiza y se mezcla con el aire a alta temperatura. De esta forma la mezcla se quema rápidamente.

Esto hace que la mezcla quemada se expanda, impulsando el pistón hacia abajo, la biela transmite ese movimiento al cigüeñal y se transforma el movimiento lineal del pistón en un movimiento de rotación que se transmite a las ruedas.

Tips de mantenimiento

A un motor diesel hay que realizarle revisiones periódicas para comprobar que todo está en el nivel óptimo de funcionamiento, al igual que pasa también con los motores de gasolina.

A pesar de ello, también hay que tener en cuenta otros aspectos como no agotar el depósito de combustible, porque corremos el riesgo de que las impurezas pasen al motor. También es recomendable revisar el filtro de carburante para evitar que las impurezas del diesel puedan dañar la bomba de inyección o los inyectores. Estas es una de las principales causas del deterioro de esta pieza y razón por la que acaba solicitándose un motor diesel en desguaces.

Debemos evitar revolucionar el coche porque el motor se desgastará más, al igual que la válvula EGR, hay que revisar los niveles de aceite y resto de líquidos de manera periódica. Otro punto importante es evitar apagar el coche después de haber conducido en autopista o haber subido un puerto, siempre es recomendable esperar un poco con el vehículo al ralentí.

Principales averías y cómo detectarlas

En un motor diesel podemos encontrarnos diferentes clases de averías, pero muchas de ellas, aunque no suelan aparecer a menudo, son comunes entre esta clase de motores, como por ejemplo la rotura de los alabes de la turbina del turbo o el atasco de la geometría variable.

El EGR o válvula de recirculación de los gases de escape puede quedarse sellada si acumula demasiada carbonilla, lo mismo que sucede con el filtro antipartículas, por lo que habría que limpiarlo o en el peor de los casos sustituirlo por otro motor diesel de segunda mano.

Los inyectores pueden acabar averiándose si no proporcionamos un combustible de calidad. El uso continuado del vehículo, especialmente en ciudades donde haya mucha polución, puede hacer que el caudalímetro no funcione como debiera y haya que cambiarlo.

27 abril 2017||